La Rareza Multivariada de la Psicología Occidental Utilizando datos de la Encuesta Mundial de Valores (2005–2014) en 80 países (≈85% de la población mundial), Muthukrishna et al. (2020) muestran que las diferencias culturales y psicológicas entre sociedades se entienden mejor como patrones a través de múltiples variables, en lugar de como grandes brechas en cualquier dimensión única. Cuando se consideran conjuntamente cientos de rasgos, las poblaciones occidentales emergen como estadísticamente inusuales en el espacio psicológico multivariado, a pesar de la superposición sustancial en rasgos individuales. En términos generales, el estudio encuentra que las poblaciones occidentales exhiben un mayor individualismo, son más propensas a cooperar y extender la preocupación moral más allá de los parientes, otorgan mayor énfasis a la libertad personal y la autoexpresión, muestran una mayor tolerancia a la variación individual y otorgan menos importancia a la obediencia a la autoridad. Es importante destacar que el estudio subestima sistemáticamente las verdaderas diferencias: captura solo un subconjunto limitado de constructos psicológicos—excluyendo, entre otros, la capacidad cognitiva (IQ)—y representa cada dimensión incluida con un pequeño número de preguntas de la encuesta que capturan solo parte de la varianza psicológica subyacente; trata todas las preguntas como igualmente importantes; colapsa categorías de respuesta de maneras que descartan información sobre el grado y la intensidad; y se basa en ítems de encuesta que pueden no representar completamente los mismos constructos o tener el mismo significado en diferentes culturas. En consecuencia, el estudio pinta un retrato de baja resolución de las diferencias psicológicas interculturales, en lugar de revelar su plena magnitud y verdadera dirección.