Dos hombres estaban sentados bajo un techo y discutían sobre el cielo. Uno señaló hacia arriba y dijo que las estrellas estaban cayendo. El otro dijo que las estrellas estaban saliendo y que solo parecía que caía porque ellos observaban desde abajo. Discutieron hasta la mañana. Cuando salió el sol, miraron afuera y las estrellas habían desaparecido. Habían pasado toda la noche debatiendo algo que solo era visible en la oscuridad. A la luz del día, el cielo estaba vacío y azul y no les decía nada. Cerraron sus libros y acordaron volver a verse esa noche.