Las redes sociales han empezado a resultarme repulsivas después de estos ayunos. El tiempo fuera rompió el hechizo dopaminérgico. Ahora puedo sentir a qué me había insensibilizado. Se siente como la podredumbre cerebral, un sonido escalofriante y un asalto. Esto es complicado. Disfruto mucho publicando y la interacción.