Los informes que llegan de Alemania muestran un gobierno que margina la autonomía del paciente y limita la capacidad de las personas para actuar según sus propias convicciones cuando enfrentan decisiones médicas. Por eso, el viernes, envié una carta a la Ministra Federal de Salud de Alemania, Nina Warken. En mi carta, dejé claro que Alemania tiene la oportunidad y la responsabilidad de corregir esta trayectoria, restaurar la autonomía médica, poner fin a las persecuciones motivadas políticamente y defender los derechos que anclan a cada nación democrática.